¿Qué nos lleva a comprar una prenda u otra?

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Este año he empezado un curso sobre Dirección de Arte y fotografía en el sector de la moda. La verdad es que es un tema que me apasiona y que considero básico a la hora de comunicar sostenibilidad. Y es que una imagen vale más que mil palabras, y las firmas de moda sostenible (o de cualquier sector ligado a la sostenibilidad) deben ser excelentes en este sentido, para conseguir borrar de la mente del consumidor la idea todavía presente de que los productos ecológicos y/o responsables no tienen en cuenta la imagen de marca.

 

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Lifegist es un ejemplo de marca de moda sostenible que ha dado la importancia a la imagen de su comunicación. Fotografía: David Urbano

Pero hoy no te quiero hablar de este tema, si no de un debate que surgió en clase entorno a qué busca el consumidor en una prenda y qué hace que acabe comprándola. Como puedes imaginar, por lo que respecta a mis compañeros de clase –un grupo de unos 20 más o menos, profesor incluido- el tema de la sostenibilidad todavía no es un elemento significativo en este sentido; ni para ellos y, a su entender, tampoco para los consumidores. Pero lo que más me sorprendió es que la calidad de la prenda tampoco juega un papel determinante. Y es que, según las conclusiones extraídas, la moda es algo aspiracional y, por ello, el consumidor de moda –que no de ropa- que no tiene una alta conciencia acerca de conceptos como la sostenibilidad o la responsabilidad ambiental y social, lo que buscan al adquirir una u otra prenda es diseño y, a ser posible, vinculado a una firma que conecte con él y con su grupo o estrato social (hipster, normcore, pijos, etc.). De esta manera, una persona puede comprar sistemáticamente a una marca que trabaja con una pésima calidad, sin enfadarse y sin boicotearla.

cos-calidad-ropaCos es la hermana “cara” de H&M y pese a cuidar mucho el diseño, la comunicación y su imagen de marca, cuenta con una calidad que, a mí entender, no se corresponde con los precios de sus prendas.

Yo esto lo puedo llegar a entender con marcas fast fashion en las que, por el precio que pagamos, no podemos esperar una gran calidad, pero me cuesta muchísimo comprender cómo una persona puede ser consumidor habitual de una firma de gama media o incluso gama media-alta pese a ver tenido experiencias de compra previas insatisfactorias, como que se haya roto una cremallera al mes de usarla o deformado la prenda al primer lavado. ¿Nunca te ha pasado de pagar dinero por una prenda de “marca” y que ésta te acabe lo mismo que una camiseta de tres euros? 

Al comentar en clase que a mí el tema de la calidad sí me preocupaba, y mucho (no entré para nada en el tema sostenibilidad, del que nadie todavía en clase sabe que soy una abanderada, jeje), me dijeron que yo era compradora de ropa y no de moda, puesto que primaba la calidad por encima de las marcas.  No sé…

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Tommy Hilfigher ha sufrido duras críticas por fabricar sus polos en países como Vietnam

 

La verdad es que dudo bastante de esto. Es cierto que a veces me gustaría vestir tal y cual marca y no lo hago –o no los suelo hacer- porque pese a gustarme sus diseños no estoy contenta ni con su calidad ni con sus políticas sociales y ambientales (algo por cierto muy frustrante y de lo que si te parece un día hablaremos largo y tenido), pero en realidad lo que me importa de una prenda es su diseño -que con la cantidad de firmas y diseñadores que hay afortunadamente no tiene por qué estar ligado a una única casa- y sí, muy importante, la calidad, que para mí es un elemento indispensable para considerar que voy bien vestida. Y es que –a mí entender- no hay nada más cutre y más fuera de moda, que llevar una prenda mal cortada, mal cosida o deteriorada. ¿No te parece?

¿Cuáles son los elementos que más valoras a la hora de ir de compras? ¿Qué papel juega la calidad? ¿Cómo reaccionas cuando una prenda “de marca” se te deteriora rápido? Me encantará leer tus comentarios.

¡Feliz semana!

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3 Comments

  1. Muchos principios de calidad y durabilidad se han sacrificado en favor de una renovación continuada de la forma. Esto lo único que ha provocado es un desconocimiento de dicha calidad para el gran público. Vende más lo que está de moda que no lo más bueno. Pese a esto el paradigma está cambiando, y aparecen cientos de marcas que ofrecen aquéllo que antiguamente era normal: el buen hacer, el corte, la precisión la calidad de las telas y la originalidad de la prenda. En la comunicación de ésta nueva/vieja forma de hacer (pensemos como se consumia ropa antes de 1970, sastrerias, renovación de abrigos, bolsas de piel, zapatos buenos) finalmente se tiene que aunar una imagen potente a nivel visual, es el lenguaje del siglo XXI, y hacer cierta pedagogía en los valores de marca que no se visualizan a simple vista.

  2. Me parece que poco a poco, a este grupo de máster, les vas a aportar un punto de vista diferente al que están acostumbrado. Incluso a los profesores. Y va a ser muy positivo.
    Para mí, la gente de la moda vive alienada. Un poco como los políticos de este país: creen saber mucho de la sociedad pero no la conocen y actúan a sus espaldas.
    A mí me da rabia comprarme algo de gama media y que no me dure. Por eso a veces tengo dudas de su origen y proceso de fabricación. Pongo por ejemplo una marca que consumo mucho, Vans. ¿Es ética su fabricación? ¿Cómo puedo saberlo?
    Cada vez consumo menos de Inditex y similares (gracias en parte a este blog!). Entro a sus tiendas y me agobia todo: ver esas telas transparentes, cantidad insana de ropa, muchísima gente… Y lo que es más importante: no dejo de decirme: “Pero es que detrás de todo esto hay contaminación y explotación! No lo veis, insensatos?!?!” Jajajaja
    Para mí el precio sigue siendo un handicap pero ahora lo veo con otros ojos.

  3. Falta mucho para que la gente se sensibilice con todo lo que piensas /pensamos. La excusa está en el dinero. Siempre dicen que hay gente que no se lo puede permitir. Pero siguen comprando no una prenda barata sino cinco, lo que equivale a una prenda buena y ética.
    Es duro tener que pagar local, autonómos etc y por no ser “normal” y barata vendo menos. Mucha gente me dice que nadie se va a enterar si no pongo el tejido eco porque siempre me quejo de la variedad de telas, colores, etc para diseñar. No se dan cuenta que es mi filosofia que mi marca es limpia delante y detrás, pero todavía no ven que detrás de una ropa fastfashion hay una persona condenada a vivir en la pobreza (están demasiado lejos, bueno creo que aunque fuera nuestro vecino muchos no lo verían) Yo estoy super contenta con mi tienda y mi marca. Muchos compran porque les gusta, pero cada vez que entra alguien doy mi lección de que es mi ropa, que es lo eco y ves que no sabía nada nada de esto. Y además me quedo sorprendida cuando vienen solo porque soy ecológica, que me han buscado en las redes y me dicen que nunca compran en grandes compañias y que además les gusta mi estilo. Todo eso da sentido al esfuerzo.
    Es un mundo complejo y el termino sostenibilidad también se lo están cargando, porque ahora cualquiera es sostenible. Si yo fuera sostenible en todo pero mi tejido no fuera eco mis precios serían mucho mejores. Pero no veo que una tela hecha en china por “esclavos” luego tenga una prenda sostenible solo porque se ha hecho en españa o en un taller pequeño.
    Aún con todo. Yo estoy supercontenta. Luchando cada día, pero muy ilusionada porque cada vez somos más. Ahora yo soy incapaz de comprar ni entrar en grandes almacenes. Me agobio y salgo triste de que y como se compra.
    Gracias a personas como tu y su labor también la gente se conciencia
    http://www.crisb.es

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