Alicia García San Gabino: “Estudié lo que hacían esas mujeres y vi posibilidades infinitas”

Tengo un poncho de alpaca que me compré en Bolivia hará unos ocho años y que sólo me he puesto un par de veces. Me enamoré de la calidad del producto y de la señora que lo había confeccionado pero, para que engañarnos, el diseño deja bastante que desear. Y éste, creo que estaréis de acuerdo conmigo, no es un caso aislado. Por mi trabajo tengo la suerte de haber conocido una gran cantidad de artesanos en América Latina, África, Asia, etc., capaces de realizar joyas, vestidos, etc., de una enorme calidad y complejidad pero que la mayoría de veces no se corresponden a nuestros cánones estéticos y perpetúan la idea de que la moda sostenible es sinónimo de ropa hippie.

Por ello cuando descubrí la Asociación Diseño para el Desarrollo me dio hasta rabia que la idea de crearla no fuera mía 😉 Y es que se trata de una organización sin ánimo de lucro dedicada a proporcionar soporte técnico, estético y marketing a comunidades de artesanos, para que su producto tenga mayor aceptación y salida al mercado. ¿A que es una idea genial?

Para conocer el proyecto un poco mejor, he entrevistado a Alicia García San Gabino, fundadora y presidenta de la Asociación.

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– Alicia, ¿cómo se te ocurre la idea de crear la asociación?

En 2001 decidí hacer unas “vacaciones solidarias”, buscando ser lo más útil posible. Como soy diseñadora de moda, elegí la cooperativa Creative Handicrafts en Bombay, formada por un grupo de mujeres que cosían y que intentaban vender sus productos al mercado del comercio justo. Estudié lo que hacían esas mujeres y vi posibilidades infinitas. ¡Solo hacía falta ofrecerles formación técnica y estética con respecto a la confección! Y así fue como ese verano, en Bombay, se inició la revolución. Fue en 2003 que, para focalizar los esfuerzos de un modo mas institucional, creé la Asociación sin animo de lucro Diseño para el Desarrollo.

– ¿Cómo detectáis las iniciativas a las que apoya la asociación?

Nos llegan muchos correos de todo el mundo, también nos contactan a través de otros proyectos ya realizados. Ya se nos va conociendo y nos recomiendan desde varios sectores: comercio justo, cooperación, diseño de moda, etc.

– Y de todas las demandas, ¿cómo decidís a cuáles apoyáis?

Los criterios de selección se basan en que los talleres ya existan, que estén formados por mujeres organizadas en cooperativas o asociaciones, que trabajen el producto artesanal propio del lugar, que quieran crear una empresa autogestionada, que tengan ganas de trabajar y que estén dispuestas a aprender para salir adelante por sí mismas.

– Y de todos los proyectos apoyados hasta ahora, ¿cuál es el que ha tenido más acogida en España?

El proyecto de Bombay, Ceative Handicrafs es muy querido en España, puesto que fue fundado por una monja de aquí y ella ha movido cielo y tierra para ayudar a sus mujeres. Su producto se está vendiendo por medio de Intermon, Carrefour y Bon Marché. Estamos muy orgullosas de que ya anden por si mismas y a muy buen ritmo. El éxito se ha debido al trabajo en equipo de varias ramas en la misma dirección.

También estamos moviendo en España con bastante éxito el Proyecto de Perú, de la coordinadora de mujeres Aymaras, pero estas sólo llevan 5 años frente a los 25 del proyecto de Bombay y se nota, aunque ya tiene una estructura que sólo necesita reforzarse para poder llegar a hacer un mayor numero de prendas para poder abastecer a la demanda cuando crezca.

Aún así, todos los proyectos son dignos de darse a conocer pues cada uno tiene un producto propio y muy especial.

–  ¿Qué es lo más difícil en el proceso de apoyar a estos proyectos?

Hay varios puntos que hacen que esto no sea coser y cantar… ¡jajajaja!

En primer lugar, muchas veces a las artesanas les cuesta confiar, puesto que están demasiado acostumbrada a ser engañadas por el occidental/rico/europeo. En cambio, una vez nos ganamos la confianza, las propuestas de diseño las aceptan bastante bien, les gusta aprender y hacer cosas nuevas. También es difícil hacer comprender temas de uniformidad, como que las tallas deben ser inmutables, que las piezas deben ser idénticas, que se tiene que cuidar hasta el último detalle, etc. En general, el rigor en el trabajo les cuesta. Sus vidas ya son bastante complicadas como para andar preocupándose por un centímetro arriba o un centímetro abajo, pero para ser competitivas hay que cuidarlo, y mucho. También ponemos muchos esfuerzos en formar en cuestiones relacionadas con el marketing, la atención al cliente, el servicio postventa, etc.

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Hay mucho q hacer, y lo vamos haciendo despacito, con cariño, paciencia y tiempo.

– Apoyar proyectos de cooperación no es tarea fácil. ¿De dónde surgen los recursos económicos y humanos para impulsar estas iniciativas?

Buscamos financiación pública y privada vía convocatorias y hacemos llamamiento para conseguir socios que financien los proyectos. Por lo que respecta a los recursos humanos, somos un grupo de diseñadoras que dedicamos a esto nuestro tiempo y energía, compaginada con trabajos remunerados.

– Y finalmente, ¿cómo se hace la distribución en España?

Pues justamente con este objetivo hemos creado Wonderland Fashion Company, distribuidora de moda ética y sostenible. El objetivo es hacer llegar a las tiendas los productos hechos bajo los principios internacionales del comercio justo, ya sean de los talleres de Diseño para el Desarrollo o no, ofreciendo la posibilidad de adaptar el producto a las necesidades de los clientes.

Si queréis saber más acerca de la Asociación Diseño para el Desarrollo podéis navegar por su web y también leer las entrevistas que le han hecho a Alicia las BackStage Ladies y Naturóticas.

¡Gracias Alicia por tu tiempo! ¡Y por tu proyecto! Un gran paso para acercar la ropa GOOD sea de lo más CUTE 😉

Por cierto… hoy  todo@s a dormir prontito… . ¿¿Qué les habéis pedido a SSMM los Reyes Magos de Oriente?? 

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