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“Lo más importante al comprar ropa es tener presente qué uso le vamos a dar”

“Lo más importante al comprar ropa es tener presente qué uso le vamos a dar”

  • Esta entrevista se enmarca en un ciclo impulsado por Girbau LAB orientado a profundizar en la fase de uso del textil como clave para una industria de la moda más circular.
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Conversamos con Anna Cañadell y Alba Garcia, co-fundadoras de BCome, para profundizar en los impactos que una prenda tiene en su fase de uso. 

Un elemento clave cuando hablamos de circularidad en la industria textil es conocer el impacto ambiental que tiene una prenda de ropa desde que se obtiene la materia prima con la que se realizará hasta que ésta llega a su fin de vida. Solo de esta manera podremos conocer, por ejemplo, qué fases y procedimientos son más críticos para aplicar mejoras que permitan reducir el impacto; o qué buenas prácticas estamos llevando a cabo para poderlas intensificar. 

Y si alguien sabe de esto es el equipo de BCome, una plataforma que permite a las empresas de la industria textil evaluar sus productos de forma integral con el objetivo de conocer su impacto ambiental, social y circular. 

Por ello, en el ciclo de entrevistas que estamos realizando junto a Girbau LAB, el espacio de innovación colaborativa de Girbau, para profundizar en en la circularidad en la industria textil, no podría faltar esta conversación con Anna Cañadell y Alba Garcia, co-fundadoras de BCome.  

 

– Anna, Alba, ¿qué impactos mide BCome?

BCome ofrece una visión tridimensional, a través de la medición de los impactos ambientales, la evaluación circular de los productos y, como novedad de la herramienta, el análisis del riesgo social. 

En el plano ambiental medimos el consumo e impacto en la escasez de agua, el impacto en el calentamiento global, el grado de eutrofización (el impacto en el ecosistema acuático) y el agotamiento de los recursos fósiles. 

Por lo que respecta a la circularidad, tenemos en cuenta datos referentes a los residuos generados en la producción de esa prenda y al impacto en las fases de uso y de fin de vida. 

Y ahora mismo estamos involucradas en el desarrollo de SLCA, una herramienta que permitirá a las marcas evaluar el riesgo social de sus productos a lo largo de su ciclo de vida. Algunos de los indicadores que hemos desarrollado en esta nueva metodología incluyen el análisis de condiciones de vida seguras y saludables, trabajo forzoso o salario justo.

 

– ¿Qué le aporta a las empresas textiles medir sus impactos?

Conocer la cadena de valor es clave para cualquier empresa. Saber cómo funciona cada proveedor y qué impactos se generan en cada momento te ayuda a identificar riesgos y oportunidades y, a la larga, a ser más competitivo. No somos una herramienta a corto plazo, pero sí una apuesta para mejorar la eficiencia empresarial, tanto a nivel de impacto como de negocio, a medio-largo plazo.

Además, Europa viene con una legislación muy fuerte que obligará, entre otros, a tener estos datos y a reportarlos. Si a día de hoy ya estás priorizando la sostenibilidad con tus proveedores, te será mucho más sencillo anticiparte a los requisitos exigidos por las normativas.

 

«Saber cómo funciona cada proveedor y qué impactos se generan en cada momento te ayuda a identificar riesgos y oportunidades y, a la larga, a ser más competitivo».

 

– Entiendo que estáis haciendo referencia al Pasaporte Digital de Producto.

Sí, entre algunas de las novedades introducidas por la legislación, el pasaporte de producto es una de las actualizaciones que más obligará a las marcas de moda a ponerse las pilas en materia de sostenibilidad.

 

– ¿Cómo será este pasaporte? 

Hay muchas expectativas puestas en él, ya que parece que será un reflejo de todas las características de la prenda. Pero por las últimas noticias emitidas desde la UE, la realidad es que, al menos en un inicio, parece que será bastante generalista.

De entrada se limitará a ser un mero sistema de registro de la trazabilidad de la prenda, desde la materia prima hasta la entrega del producto final. Literalmente, un pasaporte. Aunque para nosotras, esto ya será todo un éxito, ya que actualmente hay mucho desconocimiento por parte de las marcas de quiénes son sus proveedores y dónde se encuentran localizados. 

 

«El Pasaporte Digital de Producto, al menos en un inicio, parece que será bastante generalista».

 

– ¿Las marcas no saben dónde han sido confeccionadas sus prendas? 

La confección, normalmente, sí. Pero normalmente pierden la pista de las etapas anteriores. Y el pasaporte digital de producto ayudará a poner mucha luz a este tema. Más adelante estamos seguras de que se irá perfeccionando y probablemente nos podrá dar toda esa información que ahora promete y que la industria de la moda necesita hacer pública. 

 

– ¿Qué impactos son los que más preocupan actualmente a las empresas textiles? 

Ésta es una pregunta trampa, porque es como preguntar ¿qué es más sostenible, una prenda con un consumo hídrico más bajo o con menos emisiones de CO2? Todo depende de la funcionalidad de la prenda y de qué usos le vas a dar. Lo importante es tener todos los datos a lo largo de su ciclo de vida, la foto global, y luego saber interpretarlos para tomar decisiones.

 

«Lo importante es tener todos los datos a lo largo de su ciclo de vida […]  y luego saber interpretarlos para tomar decisiones».

 

– ¿Y qué impactos son los más fáciles de minimizar? 

El impacto en la escasez de agua y en el calentamiento global. Son dos impactos que dependen principalmente de los proveedores, a los que se puede ayudar para que trabajen con sistemas de circuitos cerrados; y de las materias primas, que se pueden modificar en función de la funcionalidad de la prenda. Aún así, cada marca es un mundo, y lo interesante es tener los impactos globales de una colección para luego poder analizarlos y decidir por dónde empiezas a minimizar según tus intereses o posibilidades como marca. 

 

– ¿Cómo medís los impactos en la fase de uso? 

Tomamos como punto de partida las buenas prácticas de la marca en torno al ecodiseño y el tipo de prenda de la que se trata. A partir de ello podemos ofrecer información acerca de cómo el consumidor se puede relacionar con la prenda para alargar su uso y facilitar su circularidad cuando llega a su fin de vida. Toda la información relacionada con esta fase creemos que encaja a la perfección con los requisitos establecidos por el pasaporte digital de producto. 

 

– ¿Cómo? 

La marca podrá aprovechar este espacio para educar y sensibilizar al consumidor, mostrándole con total transparencia el impacto que supone lavar más o menos veces la prenda; usar una u otra temperatura de lavado o cantidad de detergente; secarla de un modo u otro, etc. 

 

«La marca podrá aprovechar este espacio [el Pasaporte Digital de Producto] para educar y sensibilizar al consumidor».

 

– Ciertamente, la directiva europea habla incluso de informar al consumidor acerca de cómo reparar la prenda.

Correcto. Esta herramienta también busca que la marca tome parte de responsabilidad en la reparación del artículo, facilitando la extensión de su ciclo de vida. También es un buen espacio para educar al consumidor acerca del final de uso de la prenda, para que tome conciencia de cómo deshacerse de ella de tal forma que suponga el menor impacto y se maximice su recuperación en la medida de lo posible.

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– ¿Creéis que toda esta información ayudará realmente a incrementar la circularidad de la industria textil? 

De la misma manera que la información nutricional de un producto alimentario no hace a la industria más sostenible de per se, tampoco en textil podemos pretender que tan solo compartiendo la información, la industria se vuelva mejor. De lo que estamos seguras es de que, de la misma manera que ha pasado con la industria alimentaria, estaremos ofreciéndole al consumidor mayor libertad a la hora de tomar decisiones. 

Con una mayor transparencia tenemos la capacidad de elegir con conocimiento de causa. Ahora mismo estamos comprando ropa sin saber qué implica nuestra compra y usándola sin tampoco tener muy claro cuál es nuestro impacto. Con el pasaporte digital de producto y el resto de requerimientos que vienen desde Europa, a muchos consumidores se les abrirá un mundo de conocimiento e información. 

 

«Estamos comprando ropa sin saber qué implica nuestra compra y usándola sin tampoco tener muy claro cuál es nuestro impacto».

 

– ¿Por ejemplo? 

Seguramente se tomará conciencia del impacto económico y ambiental que supone tener tantas prendas paradas en el armario, lo que muy probablemente potenciará el alquiler de ropa. Esta es una práctica habitual en el sector de la movilidad que seguramente, cuando se tenga una mayor conciencia de los impactos de la industria de la moda, se extrapolará a este sector. 

 

– ¿Cuándo podremos empezar a ver pasaportes digitales?

En realidad, las marcas ya pueden anticiparse a esta legislación incorporando esta información a través de los datos que ofrece BCome, pero si te refieres a la entrada en vigor del pasaporte digital de producto, no nos atrevemos a dar fecha. Es algo que la Unión Europea aún no ha hecho público. Se estaba hablando del 2024, pero parece que se va a demorar al 2025 o incluso al 2026. Sin duda, las marcas que se anticipen a su entrada en vigor, serán las que lideren la narrativa de la transparencia.

 

– Y mientras tanto, ¿qué consejo le dais al consumidor para tomar mejores decisiones de compra? 

Lo más importante es tener presente qué uso le vamos a dar a la prenda, porque según cómo, quizás es mejor alquilarla o pedirla prestada. 

Otra práctica que recomendamos hacer siempre antes de comprar es garantizar que se trata de una prenda de calidad que puede formar parte de nuestro vestidor a largo plazo. Somos fans de incluir en nuestro armario exclusivamente piezas con las que vamos a vincularnos durante muchos años y para ello lo ideal es adquirir artículos confeccionados de forma consciente con materiales de primera calidad que nos hagan sentir cómodos y que refuercen nuestra identidad a nivel de estilo. 

 

– Y las marcas,  ¿qué es lo mejor que pueden hacer a fecha de hoy para producir de manera más sostenible? 

La fase de diseño es clave, pero también la selección de materiales, el sistema de distribución que se lleve a cabo, el packaging que se utilice, etc. Es decir, tener en cuenta toda la cadena de valor. Pero, por encima de todo, deben de conocer muy bien qué hay detrás de sus cadenas de suministro para acceder a todos estos impactos y tomar decisiones en base a ellos que les permitan minimizar su huella e identificar riesgos. 

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Esta entrevista forma parte de un espacio de debate impulsado por GirbauLAB y So Good So Cute que persigue generar reflexión y aportar luz a aspectos esenciales de la circularidad en la industria textil. Ver otros artículos publicados.

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GirbauLAB es un espacio de innovación colaborativa creado para generar valor a través de la innovación. GirbauLAB identifica y trabaja con los entornos más avanzados e innovadores a nivel global para recoger y desarrollar todas aquellas iniciativas, ideas, soluciones y tecnologías de interés que pueden contribuir a transformar la industria y aportar valor a la sociedad. + info. 

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