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Todo lo que necesitas saber sobre packaging ecológico y emprendimiento con valores, con Tati Guimaraes

Todo lo que necesitas saber sobre packaging ecológico y emprendimiento con valores, con Tati Guimaraes

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Vale, ya tienes un producto al que te enorgulleces de llamar sostenible porque has tenido en cuenta todos los impactos ambientales y sociales de éste y has buscado aquellas soluciones más eficientes. Pero, ¿qué pasa con el embalaje para su transporte y venta? Bienvenida, bienvenido, al maravilloso mundo del packaging. Y es que casi igual de importante es el producto en sí como el soporte en el que éste se presenta.

Y si alguien sabe de este tema es la diseñadora gráfica y de producto Tati Guimaraes. Solo hace falta fijarse en su currículum y la cantidad de premios y reconocimientos que tiene alrededor del packaging ecológico y sostenible. Ella fue quien, por ejemplo, hace más de diez años revolucionó el mundo del embalaje creando uno de los primeros packagings con segunda vida. Se trata de Cavallum, una lámpara que sirve de caja para transportar el cava, ganadora de múltiples premios y protagonista de reportajes en la principales revistas de diseño del mundo. Luego vino Bakus, un salvamanteles que se construye a medida con los corchos de las botellas de vino que vamos consumiendo en casa y que además de venderse en el MoMA de Nueva York, forma parte de la colección permanente del Museu del Disseny de Barcelona por ser considerada una pieza de especial relevancia e interés dentro del diseño español. Gracias a ello, Tati se ha convertido en la consultora de referencia de grandes firmas de todo el mundo que han querido convertir sus embalajes en proyectos únicos, emocionales y sostenibles. Y en formadora de primer nivel.

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Y es que la otra faceta de Tati es, por fortuna de los y las apasionadas de la sostenibilidad, la divulgación del packaging ecológico. Ahora acaba de estrenar un curso de introducción al packaging ecológico en Domestika.

Con esta excusa precisamente le escribí para entrevistarla. Y no sólo accedió encantada si no que lo que tenia que ser una conversación de poco más de media hora se convirtió en una masterclass de dos horas largas sobre ecodiseño, sostenibilidad y emprendeduría, demostrándome que ciertamente es una divulgadora nata y una apasionada de su trabajo. Me será imposible transmitiros todo lo que me contó en nuestra charla, pero espero por lo menos poder haceros llegar un pelín de su pasión y conocimientos. Empezamos.

 

– Tati, ¿qué es para ti el ecodiseño?

Para mí, no sirve solo hacer un proyecto ecológico, si no que debemos saber hacer algo útil, ecológico y atractivo. Es como la naturaleza. La naturaleza es útil, pero es súper bella. A mis alumnas y mis alumnos siempre les digo que es la mejor biblioteca y fuente de inspiración que pueden encontrar. Hacer ecodiseño, hacer un diseño circular es tan simple y tan complicado como volver a conectar con la naturaleza. Nosotros ya éramos redondos, pero nos desconectamos de nuestra casa. ¿Y es que sabías que eco significa casa?

“Cuando haces ecología haces economía. Y es que si trabajas el diseño ecológico, mejorarás la economía del planeta”.

 

– ¿Cómo?

El prefijo “eco-“ proviene del latín “oikos” que significa “casa” o “morada”. Y nuestro hogar, al fin y al cabo, es nuestro planeta. Así “ecología” es el conocimiento de nuestra casa, nuestro planeta; y “economía” la gestión de nuestra casa, de nuestro planeta. Son dos conceptos que en realidad van juntos pero nuestra sociedad se empeña en separar, Si realmente los viviéramos juntos entenderíamos rápidamente que cuando haces ecología haces economía. Y que si trabajas el diseño ecológico, mejorarás la economía del planeta puesto que ahorrarás recursos a la naturaleza. El 80% del impacto ambiental de un producto lo resolvemos en la parte inicial, que es la parte del diseño. Y también es en esta parte donde resolvemos muchos gastos económicos. Si todos los políticos pensaran en estos términos no estaríamos con estos costes fijos tan elevados que ahora nos supone el día a día (reciclaje de basuras, generación de energía, etc.) .

“El 80% del impacto ambiental de un producto lo resolvemos en la parte inicial, que es la parte del diseño”.

 

– Así, ¿el ecodiseño es reducir el uso de recursos?

Exactamente. Yo antes trabajaba mucho a partir del reciclaje, pero me di cuenta que no tenía mucho sentido que mi negocio se alimentara de la basura que genera la gente. La clave realmente es la reducción.

– ¿Y cómo te da a ti por esto del packaging sostenible?

Del cierto no lo sé, pero creo que ha sido una conexión de puntos en la vida. Mi abuela era una mujer muy excéntrica, muy fuera de su tiempo. Era una yogui, se alimentaba de manera natural, construía muebles solo encajando, sin nada que uniera las partes, vivía con lo básico y cultivaba la simplicidad elegante, que tan bien explica Satish Kumar en su libro homónimo. Me inspiró muchísimo.

Supongo que gracias a ella, desde muy pequeña, con 14 años, me empecé a interesar por cosas como la alimentación macrobiótica. Y esto me dio mucha conciencia de las cosas ya que a partir de la alimentación me empecé a cuestionar mi entorno.


La simplicidad elegante, Satish Kumar

simplicidad-elegantePara lograr una vida de simplicidad elegante es importante prestar atención a tres ámbitos de la existencia: nuestra Tierra, nuestra alma y nuestra sociedad. Es decir, integrar la dimensión ecológica, espiritual y social. Si esta trinidad está bien equilibrada podemos crear un futuro para la humanidad y para todo el planeta. Esto será posible si los seres humanos aprendemos a transitar ligeramente sobre la Tierra y a vivir una vida de simplicidad elegante. Pero vivir simplemente no es algo sencillo.

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En la universidad, en Río, empecé a estudiar Periodismo, pero un día, por casualidad, fui a parar a una aula circular que había en medio del bosque. Descubrí que la había creado una profesora de diseño industrial, que yo no tenía ni idea de qué era, pero cogí su asignatura como optativa. Y ahí se me abrió un mundo. Diseñábamos y construíamos a partir de la naturaleza, todo era experiencial. Y me enseñó una cosa muy importante: a trabajar solo con personas a las que les brillaran los ojos, porque esas eran las personas que tenían suficiente motivación como para hacerte llegar a un buen diseño y a emocionar a través de él. Todavía conservo la amistad con ella, y hace más de 20 años que nos conocimos.

“Ella me enseñó a trabajar solo con personas a las que les brillaran los ojos, porque esas eran las personas que tenían suficiente motivación como para hacerte llegar a un buen diseño y a emocionar a través de él”.

Entonces, cuando llegó el momento de trabajar, me di cuenta que ni conectaba con mis compañeros ni compañeras ni tenían ese brillo en los ojos. Tuve jefes que me hacían poner “100% natural” en los packagings, aunque claramente sabíamos que ese producto no tenía nada de natural, pero estaba permitido y me decían que eso era lo que vendía. Entonces hice una cosa que siempre les digo a mis alumnos que hagan: que realicen su propio brifing, ya que es muy importante que nuestra vida conecte con nuestros valores. Y vi que no conectaba para nada y tampoco encontré ningún estudio de diseño que lo hiciera.

– ¿Y cómo conseguiste ganarte la vida haciendo lo que querías?

Tuve la suerte de conocer a una madre que me enseñó a hacer cestos con periódicos. Ella los pintaba luego con una pintura súper química, pero yo vi que quedaba mucho mejor el periódico visto, era más natural. Hicimos unos diseños y fue un boom, todo el mundo los quería.

Paralelamente, mi sueño era venir a Europa, “la cuna del diseño” y tuve la suerte de encontrar unas prácticas remuneradas. La aventura fue muy surrealista porque el estudio estaba en un pueblo muy pequeño en medio de Zaragoza, y me alojé con una familia de cazadores… ¿Dónde está la obra de Gaudí?, me preguntaba yo. A la que pude marché a Barcelona y entonces sí se me abrió un nuevo mundo. Seguía sin encontrar ningún estudio con mis valores, pero vendiendo los bolsos me iba ganando la vida como podía. Mientras escribí un proyecto muy romántico, mi proyecto de vida. Luego resultó que a eso se le llamaba Plan de Empresa, y así nació Ciclus que perseguía diseñar de una manera circular. Fíjate que esto era el año 2000, cuando nadie hablaba de la economía circular ni de nada parecido. En aquel entonces la gente hablaba de reciclar y yo ya estaba con la idea del reintegrar.

En este sentido conecto mucho con la metodología de Víctor Papanek, un activista que concibe el diseño como una herramienta política y que a la hora de diseñar pone a la persona en el centro. Mucha gente cree que sostenible y ecológico es lo mismo, y no lo es.

Y sí, me ha costado muchísimo poder vivir de acuerdo a mis valores.


Diseñar para el mundo real, de Víctor Papanek

diseñar mundo realEl libro contiene las opiniones de Papanek sobre el diseño en general, el diseño industrial, la artesana y el arte, acompañadas de ejemplos de diseños del autor y sus alumnos y de propuestas y soluciones a problemas de carácter social.

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¿Y cómo has hecho para no desistir?

Yo a eso le digo no perder el alma por el camino. Hay un libro de Adrian Shaughnessy que se titula Cómo ser diseñador grafico sin perder el alma. Me lo compré en cuanto lo vi.


Cómo ser diseñador gráfico sin perder el alma, de Adrian Shaughnessy

libros-diseno-grafico-sin-perder-almaSe dirige a jóvenes diseñadores que quieren ganar dinero haciendo un trabajo significativo pero quieren evitar trabajar como zánganos en proyectos desalmados. Ofrece un consejo directo de cómo establecer la profesión de diseñador y sugerencias prácticas (las cuales no se enseñan en la universidad), para tener un negocio con éxito.

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Ciertamente, ha habido muchos momentos en los que he estado a punto de tirar la tolla. Y eso que soy una persona con mucha capacidad relacional y mucha capacidad para comunicar y venderme. Siempre he pensado en lo difícil que lo deben hacer las personas que no tienen estas capacidades. Y también siempre he pensado cómo lo hacen los que son capaces de ganarse la vida haciendo el diseño que les gusta. Y entonces, de tanto pensarlo, un día decidí analizarlo y empecé a hacer, como le digo que hagan a mis clientes con su negocios, análisis de la competencia. ¿Y sabes a qué conclusión llegué? Que la mayoría de los que triunfan vienen de familias con mucho dinero. Que eso no quiere decir que no sean talentosos, que lo son mucho y les admiro, pero han tenido la oportunidad de ir a las mejores escuelas, como la Saint Martins, y de poderse dedicar en cuerpo y alma en su proyecto durante diez años. Eso da mucha libertad y tranquilidad. Yo vengo de una familia de funcionarios, que para nada tiene espíritu emprendedor. En la escuela ni en la universidad tampoco nadie te enseña de negocios ni de economía ni de inteligencia emocional. Y no saber de esto e intentar ganarte la vida emprendiendo, es muy cansado.

“La mayoría de los que triunfan en el mundo del diseño vienen de familias con mucho dinero”.

Ahora estoy contenta porque creo que por fin he encontrado el equilibrio. Por una parte empiezo a cobrar royalties, que dan tranquilidad. Por la otra he entendido que tengo que equilibrar entre los trabajos que me llenan mucho pero me aportan poco dinero, los que me llenan bastante y me aportan ciertos ingresos, y los que no me aportan demasiado pero me suponen poco desgaste energético y muchos ingresos. Y ahí está el equilibrio. También he aprendido a vivir en esa simplicidad elegante de la que te hablaba y que me permite ser feliz con menos. He simplificado también mi proyecto y aunque Ciclus sigue existiendo en realidad ahora solo soy yo, y busco equipo cuando lo necesito. Además, así puedo rodearme de los mejores para cada proyecto concreto y pagarles lo que se merecen.

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– También el mercado ha ido cambiando. Ahora debe haber más demanda de diseño sostenible, ¿no?

Sí. Es cierto que hasta ahora me contactaban dos tipos de clientes: los que tenían negocios muy puros y querían modernizarse estéticamente sin perder esa alma; y aquellos a los que lo verde les daba igual pero querían hacer greenwashing para adaptarse a los nuevos mercados. En cambio, últimamente, los proyectos que acompaño son de jóvenes emprendedores y emprendedoras, de entre 20 y 30 años, que están muy bien formados y que son muy conscientes. La mayoría de ellos y ellas son vegetarianos o veganos, a veces saben más que yo sobre sostenibilidad y no aceptan ningún error ni imprevisto. Saben que su clientela es exigente y quieren entender al detalle por qué elegimos unos materiales, un diseño o unos procesos y no otros.

– De packaging precisamente quería yo hablar en esta entrevista. ¿Qué hace a un packaging sostenible?

Pues depende mucho de la tipología de packaging. Cada material es un mundo y debe usarse en unas circunstancias concretas. A grandes rasgos diríamos que los packagings que necesitan ser más robustos porque albergan objetos frágiles, la sostenibilidad pasa por hacer cosas con materiales durables pero que puedan tener una segunda vida. Un claro ejemplo es el de Cavallum. En cambio, cuando se trata de packagings más efímeros la clave es conseguir que éste forme parte del producto, que sea mínimo y que no incorpore más de lo necesario. Por ejemplo es muy interesante utilizar el embalaje como pieza de comunicación y que incluya las instrucciones, los ingredientes, etc. Y que luego se biodegrade muy fácil.

– Ahora con el auge del e-commerce conseguir sostenibilidad a través del packaging es todo un reto, ¿no?

 Totalmente. Para mí la clave está en no hacer un packaging específico para el e-commerce, si no que sea el mismo que sirve para el uso final. Es más, el reto es que solo se utilice un embalaje y que éste sea ajustable en función de los tamaños del producto. Tanto a nivel de diseño como de producción es lo más económico y, por tanto, más ecológico. Al final la clave es reducir, simplificar.

– ¿Un ejemplo de packaging reciente del que te sientas orgullosa?

Estoy encantada con el trabajo que hemos hecho junto a la marca de lencería sostenible Uma intimates. Se trata de un packaging realizado con un nuevo material resultado de juntar fibras de celulosa y latex. Es flexible pero resistente y totalmente respetuosos con el medio. Además, cuando se sumerge en agua caliente se va ablandando y se transforma en un cuero vegano. El resultado final es un bolso de mano que se puede reutilizar una y mil veces.

 

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– ¿Y esto lo aprenderemos en el curso de Domestika?

Estoy mucho más. Y es que aunque se trata de un curso introductorio, en él doy muchísimo contenido. A través de un caso práctico explico toda mi metodología de trabajo: desde la fase de investigación y conocimiento del cliente y la competencia, pasando a cómo elegir un material y optimizarlo en la fase de diseño sin sacrificar la parte estética, hasta todo el proceso de producción.

– Y para terminar, ¿cuál es para Tati Guimaraes el material del futuro del packaging?

Los biomateriales, sin lugar a dudas. Capaces de cultivarse solos y sólo en la cantidad que se necesita.


Curso introducción al packaging ecológico, de Tati Guimaraes, para Doméstika

tato guimaraes curso packaging sostenible doméstikaEn este curso aprenderás cómo fusionar creatividad y sostenibilidad para crear packagings ecológicos y atractivos. Harás una introducción al ecodiseño, a los materiales y aprenderás la metodología de Tati, desde su proceso creativo, al desarrollo y producción de la pieza. Finalmente, conocerás cómo validar cada paso del proyecto con los consumidores finales para garantizar su éxito.

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