Cómo vestir sostenible y no volverse loco en el intento

vestir-sostenible-2

Son varias las personas que, ya sea a través del mundo virtual o cara a cara, me habéis comentado que esto de la moda ética y la moda sostenible está muy bien pero que no sabéis por dónde empezar para vestir de manera más responsable sin arruinaros, sin perder estilo o, en el peor de los casos, sin volveros locos. Por ello en el post de hoy te voy a contar cómo empezar a vestir de manera sostenible sin que esto se convierta en una obsesión.

Para escribir el post simplemente he reflexionado sobre cómo empecé yo (una semi-adicta a las tiendas de fast fashion y a llenar el armario de gangas y oportunidades) a incorporar la slow fashion a mi día a día. Este listado es el resultado de mi reflexión.

1 No te obsesiones

vestir-sostenible-loco

Esta es, sin duda, mi primera recomendación y la más importante. Está muy bien que quieras vestir de manera más sostenible. Tenerlo en mente es el paso más importante, así que ¡felicidades! Aún así, debes estar prevenido, porque seguramente no falta mucho (si es que no te ha pasado ya) para que te ataque el virus de la etiqueta.  Y es que partir de ahora entrarás a tus tiendas fast fashion de toda la vida y, sin darte cuenta, te verás como un loco buscando la etiqueta para ver dónde ha sido hecha la prenda. El nivel dos de infección es mirar la composición de la prenda. Para entonces ya estarás totalmente contaminado por el virus de la sostenibilidad.

Bromas a parte, todo esto está muy bien, ya que de manera inconsciente te llevará a dejar de realizar muchas compras compulsivas. Aún así, por favor, no te obsesiones ni te castigues si acabas regresando a casa con una prenda realizada en un país donde no tienes muy claras cuáles son las condiciones laborales. Una cosa es querer realizar compras más responsables y otra es hacerte responsable de todos los problemas del planeta. Si has acabado cayendo en la tentación, lo mínimo que puedes hacer es disfrutar de la prenda. Si no, se te acabará quedando una cara como la de la foto 😉

2. Mira qué tienes en el armario

ya_se_que_ponerme

(foto: Alexander Florez)

Muchas veces vamos de compras porque llevamos varios días enfrontándonos a nuestro armario y llegando a la conclusión que no tenemos nada que ponernos. En la mayoría de casos, es totalmente falso. Y si no, ¿qué es lo que hay dentro de tu armario que casi ni cierra? ¿Piedras? No, ¡es ropa! Ropa que quizás has ido abandonando porque estás harto de verla un día tras otro!

Te animo a que mires tu armario como si se tratara de una tienda de ropa, te pruebes las prendas que tienes en él y, con absoluta sinceridad, decidas si te quedan bien. Aparta toda la ropa que se haya quedado pequeña, te quede mal o esté desgastada (será perfecta para hacer un swap o depositarla en un contenedor de recogida de ropa). Con las prendas que has salvado (que seguramente seguirán siendo muchísimas) aprende a disfrutar y a hacer combinaciones. Si ves que no se te da muy bien, busca a alguien que te pueda ayudar. A mí, por ejemplo, me fue perfecto hacer un taller de estilismo personal con Laure, de Índigo by Laure (aquí tienes toda la info).

Al final, la moda es un juego en el que no gana el que más prendas tiene, si no el que mejor las sabe combinar. Y el primer paso para tener un armario más sostenible es aprender a vivir con la ropa que ya tienes. 

3. Haz una lista con toda la ropa que te falta

Después de haber hecho limpieza y de haber intentado hacer combinaciones de ropa, seguramente has llegado a la conclusión que hay prendas que te faltan para sacar partido a lo que ya tienes (¿unos jeans pitillo que te queden realmente bien? ¿un jersey negro?, ¿un top que combine con esa falda color berenjena que te encanta pero nunca sabes con qué ponerte?).  Haz una lista y prométete que no te comprarás nada que no esté en ella.  Al menos por el momento. Y es que ahora se trata de aprender a sacar partido de lo que ya tenemos.

4. ¡Atrévete con la segunda mano!

moda--second-hand-4

Ver el post completo con este outfit second hand

Cuando tenía 15 o 16 años era una loca de las tiendas de ropa de segunda mano: ¡toneladas y toneladas de ropa barata! No sé por qué en algún momento de mi vida, dejé de ir… Fue un gran error. Desde hace un par o tres de años me he vuelto a aficionar a ellas y la verdad es que se encuentran oportunidades buenísimas. ¿Te animas a coger la lista de cosas que te faltan e irte de ruta second hand en busca de ellas?  Para mí son lugares perfectos para encontrar pantalones, tops, jerséis y chaquetas. A inicios de invierno, sin ir más lejos, me compré tres camisetas de cuello alto en distintos colores que me han solucionado un montón de looks.  En total me gasté creo que 6 euros. ¿Te da cosa la ropa de segunda mano? Pero, ¿por qué? ¿O a caso crees que la ropa que te compras en las cadenas fast fashion procedente de la otra punta del planeta ha sido tejida, cosida y transportada en una atmósfera controlada? 😉

second hand humana

Ver el post completo de este outfit de second hand

5. Hazte una lista de tus tiendas “ethical friendly”

Seguramente habrá muchas prendas de tu lista que no habrás encontrado en la ruta second hand. Es lo malo (o lo divertido) de las tiendas de segunda mano, que se tiene que hacer muchas visitas (e incluso desarrollar un arte) para encontrar lo que buscas. Puedes seguir insistiendo (te lo recomiendo) pero también puedes hacer tu búsqueda en tiendas convencionales. Te animo a que te hagas un listado de tiendas de “ethical friendly”. Este creo que es el punto más importante para que avances hacia una forma de vestir más sostenible sin obsesionarte ni arruinarte. Para mí las tiendas “ethical friendly” son tiendas en las que tienen ropa de marcas que producen en Europa o bajo los criterios del comercio justo. Puede ser una tienda de moda 100% sostenible, un puesto en el mercado o incluso la tienda de una marca que habíamos metido en el paquete de las fast fashion. Un buen ejemplo es la marca catalana System Action, que yo pensaba que era rollo multinacional y resulta que no, que produce sus prendas en la misma ciudad.

Hacer esta lista de tiendas te irá muy bien para ir contando con lugares de referencia donde encontrar ropa de tu gusto con la tranquilidad de que, en la medida de lo posible, buscan cierta sostenibilidad.

6. No desestimes las tiendas de tu barrio

Muy ligado al punto anterior, está el tema de las tiendas de barrio. Muchos de estos comercios tienen marcas de producción local. Y si no lo son, comprando en ellas por lo menos nos aseguramos que nuestro dinero va a parar a una familia de nuestro mismo barrio.

Al final, vestir de manera más sostenible significa intentar, en la medida de lo posible, beneficiar a las personas, el planeta y, a ser posible, a nuestro entorno inmediato. Y aunque si fuéramos unos puristas sólo deberíamos vestir ropa ecológica, producida de manera ética y que todo el proceso estuviera realizado a pocos metros de nuestra casa, desde mi punto de vista, si empezamos echando un cable a nuestro vecino, ya podemos estar contentos.

7. Date un capricho en una boutique de moda sostenible

shampoodle_greenlifestyle_sogoodsocute

Ver el post completo de este outfit de moda sostenible

A estas alturas de la película espero y deseo que ya hayas podido encontrar todo lo que aparecía en tu lista y que no hayas comprado nada que no estuviera allí.  Si es así, quizás ha llegado el momento de pasarte por una tienda de moda “100%”sostenible y darte un capricho.

La verdad es que estas tiendas son una perdición: si escoges una pieza realizada con tejidos ecológicos, alucinarás con la textura de estos materiales (mi favorito es el Tencel, aunque el algodón 100% orgánico también es una pasada). El único problema es que cuando te compres una prenda realizada con alguno de estos materiales, quizás nunca más te quieres poner algo que no sea orgánico, jeje. Si eliges un diseñador que recupera tejidos existentes, lo más probable es que te encuentres con un maestro del upcycling y te enamores con la creatividad y buen gusto de sus piezas.

En cualquiera de los dos casos, comprenderás por qué el precio de la moda sostenible es superior a los de la ropa que encuentras en una tienda fast fashion: y es que a parte que la persona que ha realizado la prenda ha cobrado un precio justo, ni el diseño ni la calidad de los materiales tiene nada que ver. Y eso, naturalmente, tiene un coste. Por ello y (porque no quiero que te agobies con el tema de la sostenibilidad)  te animo a que combines tus compras entre ropa eco, ropa de diseñadores locales, ropa de segunda mano y marcas de proximidad. Ya verás que poco a poco, y sin darte cuenta, empiezas a reducir tu consumo para poderte ir dando caprichos en estas boutiques.

Aquí tienes las tiendas sostenibles de las que he hablado hasta ahora en el blog

8. Plantéate todo este proceso como una diversión

sonia sogoodsocute moda etica

Esta es la foto que me hice para la sección “quién soy” de este blog. Me recuerda que todo esto lo empecé, sobre todo, para pasármelo bien.

Este proceso hacia vestir de una manera más ética y sostenible te lo tienes que plantear como una diversión. Si no, no funcionará. Para mí, la sostenibilidad se ha convertido en un elemento más en mí juego diario con la moda. De la misma manera que hasta ahora cada mañana abría mi armario y me divertía combinando patrones, colores, texturas y materiales; ahora, además me divierto incorporando sostenibilidad: hay días que llevo un look total black sostenible en un 25% y hay días que mi look es navy sostenible en un 90%.  Todo ello lo hago porque no quiero que la diversión que me proporciona la moda suponga el sufrimiento de otras personas o un desgaste excesivo para el planeta y los seres que lo habitamos. Y es que si la moda hace daño, ya no me resulta divertida.

9 Las tiendas fast fashion siguen estando allí, a tu disposición

quien-hizo-mi-ropa

El último punto de esta lista conecta directamente con el primero: no te culpabilices ni obsesiones. Que hayas decidido avanzar hacia la moda sostenible y ser consciente que para que una camiseta cueste 5 € alguien tiene que estar sufriendo, tú no eres culpable de nada. Y si te encaprichas de algo que sólo tienen en una tienda en las que preferirías no comprar, no se acaba el mundo ni pasa nada. Lo importante es que seas consciente de ello. Eso sí, como señal de “protesta”, si te apetece te propongo que le preguntes al encargado de la tienda si sabe quién a hecho esa prenda que vas a comprar. Con un poco de suerte, quizás consigues que esa personas también tome consciencia del tema. Con mucha más de suerte, quizás hace esa misma pregunta a sus superiores. Con muchisisimisimisima 😛 más suerte, quizás los de arriba se dan cuenta que los consumidores no somos tontos y exigimos responsabilidad social y ambiental por su parte.

Qué, ¿te atreves a empezar este viaje hacia la sostenibilidad? ¿Qué es lo que más reparo te da?

Y si ya lo has empezado, ¿alguna recomendación que se me haya escapado para empezar a vestir de manera sostenible sin obsesionarse?

¡Feliz semana!

Si te ha gustado, ¡comparte!Share on Facebook3.2kTweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someonePin on Pinterest0Share on LinkedIn0

soGOODsoCUTE

50 Comments

  1. Hola Sònia! me ha encantado el post, no porque me haya contado algo nuevo, sino porque me ha contado mi proceso de evolución jaja Es fantástico saber que los sentimientos y etapas son los mismos para quien “despierta a la sostenibilidad”. Mi amiga Carlota y yo llevamos así unos años, como dices tú poco a poco y aunque al principio nos obsesionábamos un montón, aprendes a saber llevarlo. Y me gustaría recalcar algo de lo que dices, para mí lo primero y fundamental es cambiar los hábitos de consumo. Sin ese cambio, el camino hacia esta filosofía para mí no tiene sentido…….
    Total que me ha gustado mucho tu post! y sobre las recomendaciones, diría por ejemplo que una forma de empezar a aliviar tus ansias de consumir 😉 y sentirte culpable etc es hablar con una amiga e inspeccionar armarios!! cambiarse unas cuantas prendas que tú ya no usas y viceversa para así darle vidilla a tu ropa y sentirte bien a gusto y darte cuenta de que, en realidad, consumir fast fashion no te hace nada feliz 🙂

    • Hola Merchita,
      ¡Gracias por tu comentario! Y muy interesante el aporte de compartir la aventura con una amiga y rebuscar en armarios. Mola mucho estrenar sin gastarse un duro 😉

    • Hola!
      Muchísimas gracias por el post, soy una persona bastante preocupada por el consumo local y sostenible, me encanta la ropa de segunda mano, yo misma tengo un puesto en el Rastro de Madrid y en cuanto puedo me escapo a los montocillos para renovar armario 😀
      Aún así, desgraciadamente, ya solamente en ropa, acabo comprando cositas en tiendas que seguro no fabrican de manera sostenible…
      Te quería preguntar si conoces/ conocéis tiendas por Madrid en las que pueda encontrar cositas sin que suponga la ruina y también por favor si sabéis de alguna marca que tenga ropa básica (camiseta blanca, etc…) que esté hecha con cuidado hacia el planeta y hacia nosotros??
      Muchas gracias y enhorabuena por el post! Me gusta como has direccionado el camino 😀

    • Hola Sonia,
      En System Action las prendas las haran en Barcelona pero tratan fatal a sus empleados. Yo estuve trabajando un par de semanas hace años y fue la peor experiencia en tiendas que he tenido nunca en cuando a cómo trataban a sus empleados y mientras estuve en la universidad trabajé en bastantes tiendas en Barcelona.

  2. Hola,
    este post es para mí, esa soy yo! hasta hace poco no tenía ni idea de nada de esto (soy la que la lió con lo del tejido secundario) y llevo ya tiempo sin comprar ropa esperando a ver qué encuentro. He mirado en tiendas de barrio pero nada diferente, de momento solo he encontrado “made in” que no me gustan y los tejidos de siempre. La ciudad en la que vivo no es muy grande y no he encontrado tiendas de segunda mano así que me está costando empezar. En las tiendas “fast fashion” he visto que hay prendas que están hechas en Europa, un porcentaje no muy amplio, pero llegado el momento me decantaría por ellas, aunque de momento me estoy dando cuenta de que el “no tengo nada que ponerme” era muchas veces una excusa para salir a comprar más que una realidad. Ya te contaré mis progresos!

    Un saludo.

    • Hola Isabel,
      ¡recuerdo perfectamente el tejido secundario! La que liamos en las redes, jaja.
      Me alegra que el post te sea útil. Ciertamente, algunas marcas fast fashion tienes cosas hechas en Europa, tema muy interesante. Aunque como bien dices, el “no tengo nada que ponerme” es un mito!!
      ¡Gracias por pasarte y comentar!

  3. ¡Me ha encantado el post! Prácticamente toda mi ropa la compro en tiendas de segunda mano, de hecho cada vez que visito Barcelona o Madrid voy con mi lista de la compra para aprovechar, ya que hay mayor despliegue que en Sevilla. Es cierto que es una especie de “arte”, pues hay que tener paciencia hasta que encuentras lo que buscas.

    Un beso 🙂

    • Hola Laura,
      Sé de tu afición a la second hand, ¡y me alegra un montón! ¡La verdad es que se encuentran cosas interesantísimas! ¡Mil gracias por comentar y estar siempre ahí!

      sònia

  4. Buena reflexión, sobretodo el que sea una diversión y no un castigo. Quizás como punto 0 habría que poner el nivel de prioridad que la moda y el aspecto ocupan en nuestra vida… Al final, el tiempo es nuestro bien más precioso, así que también hay que pensar en cuánta dedicación queremos dedicarle!

    Salut 😉

    • Hola Anna,
      Cierto, el tiempo es oro y la moda, aunque mola, tampoco nos debe desgastar. Todo, en su justa medida. ¡Mil gracias por el aporte!

  5. Sonia este post es de 10. Te lo agradezco enormenente. Hace un tiempo empece a plantearme todo este tema y querer cambiar poco a poco, creo recordar que en algun post te comente algo. La verdad he avanzado poco, solo en dejar de ir de compras. Compro muy muy poco, ahora con el embarazo he comprado lo justito para poder vestirme je je je. Mi armario ha sufrido varias limpiezas desde que empece todo el proceso. Tengo que hacer alguna mas y me he replanteado muchas prendas para una segunda oportunidad. La verdad que estoy descubriendo que se puede vestir bien sin comprar a todas horas la ultima moda. Moda? O a veces solo es dejarnos llevar por lo que nos quieren vender. Yo no me he preparado ninguna lista pero lo hare. Y luego esta mi asignatura pendiente “las tiendas de segunda mano” donde yo vivo no hay, pero tengo pendiente un viaje a granada donde hay 2 tiendas Humana. Me pilla a 1h 30m de casa de mis padres y aprovecho para pasar el dia y turistear. Mi problema es que siento como rechazo a esa ropa y quiero cambiar eso, creo sinceramente que es la mejor opcion para renovar cositas que necesites sino puedes gastarte mucho dinero en una prenda ecologica. Por supuesto que son mas caras pero estoy segura que merece la pena, aunque yo tampoco tengo cerca ninguna, cuanto que pueda probare por internet en moves to slow por ejemplo o bicho bichejo etc..seguro que engancha. Algun consejo para superar la barrera de tiendas de segunda mano? Gracias por este post creo que lo necesitaba asi de ordenado y clarito. Poquito a poquito vale mas que nada no?

    • ¡Nada de perdón Gemma!
      Si la mejor recompensa de escribir es recibir comentarios como el tuyo. Sin ellos, nanad de esto merecería la pena!
      Me alegra que el post te sirva para un camino hacia la sostenibilidad (dicho así parece algo sectario y todo, jaja). Y es cierto, sí me habías comentado… se ha hecho de rogar, pero al final ha llegado 🙂
      Realmente, las tendencias son un timo: ni a todos nos quedan bien y, muchas veces, ni siquiera molan. Lo que pasa es que claro, nos repiten tantas veces que llevar hombreras es guay que, no sabes cómo, acabas teniendo camisetas con ellas (cuando era algo que ya habíamos desterrado en los 90…).
      Una lástima no tener tiendas de ropa de segunda mano cerquita, la verdad… ¿y si abres tu una? jeje.
      ¿consejo para superar la barrera d la second hand? Lo que comento en el post: ¿qué hay de diferente en una prenda de segunda mano que en una nueva que ha pasado por decenas de manos de medio mundo antes de llegar a tu armario? Si tiens manías (que es normal), lava bien la prenda y listos 🙂 En breve haré un post exclusivo sobre este tema, ¡te lo has ganado con el comentario! :-p
      ¡Besotes y mil gracias por estar siempre por ahí!
      sònia

  6. Genial el post. Yo creo que todos los que tenemos esta preocupación, empezamos con un poco de obsesión y luego nos vamos relajando y además encontrando nuevas tiendas que antes ni sabiamos que existian. En mi caso me he tenido que relajar bastante porque además de mi ropa busco material para mi marca y no siempre es fácil ni encuentras lo que quieres
    Nuevas direcciones
    http://www.crisb.es
    blog.crisb.es

  7. Hola!

    me ha encantado el post, muy interesante! y has respondido a dudas q ni sabía q tenía! jajaja. confieso q no me había planteado lo de hacer el cambio porque lo veía como algo muy complicado y pensaba “bah, total te compras ropa de uvas a peras” pero después de este super post hasta me veo capaz! empezaré poquito a poco, sin prisa pero sin pausa q dicen! 😉

    muchas gracias, un beso!

    • Hola Anna,

      Me alegra un montón que el post te haya ayudado a replantearte cosas… Venga, va, ¡apúntate al reto de la sostenibilidad! Es muy divertido. Y no sé pr que… pero a mí me da que tu tienes manos para personalizarte cualquier prenda de segunda mano o hacer tus propios DIY 😉

      ¡Gracias por comentar!

      Petunets!!!
      sònia

  8. El tema de coser uno mismo o encargar reformas, te lo has dejado por el camino.
    Coser es divertido, aunque sólo sepas poner unas coderas o poner unos bolsillos o botones diferentes, consigues cambiar el aspecto de la ropa.

    • Toda la razón del mundo Teresa,
      Una gran forma de ser sostenible en el mundo de la moda es hacerse la ropa y, como no, arreglarse la que ya se tiene. Yo esto segundo sí que lo hago (botones, bajos de un pantalón, una cremallera rota, etc.), pero todavía no he entrado en la fase personalización vía DIY, y seguramente por ello me lo dejé en el listado. ¡Tomamos nota!

      ¡Gracias por el apunte!
      sònia

  9. Hola! El post es genial para la gente que está tan verde como yo sobre ese tema. He de confesar que soy asidua a las fast fashion sobre todo por el tema económico y porque dnd vivo ni segunda mana ni tiendas eco. Como Teresa Equo comenta, la costura en plan reforma total o retoque es algo q ayuda mucho. A mi favor he decir que practico ese punto! 😉 sobretodo porque muchas veces abuso de básicos porque sino te vuelves un poco oveja y vas como todo el mundo. Un poco de tunning y prenda original al canto! 🙂 bueno que me lio… solo quería pediros algún listadillo de tiendas en Barna y Madrid xa tenerlo en cuenta. Gracias x tus nociones!! Un saludo!! 🙂

    • Hola Noelia,

      ¡Gracias por el comentario! ¡Y viva la personalización de prendas! 😉
      Sobre el listado de tiendas… dame unos días y publicaré una sorpresa en el blog, ¿vale?

      ¡besitos!

      sònia

    • Hola!
      Primero decir que me ha encantado el post! Ojalá de a poquito la gente empiece a ser mas conciente del consumismo locura de la fast fashion!
      Queria recomendaros una tienda sostenible en Barcelona, se llama Anouhska y está en la c/Tallers, 52!
      No siempre te puedes dejar llevar x lo que diga la etiqueta, porque en esta marca diseñan toda la ropa y la fabrican en India y en Nepal. Sin embargo NO trabajan con las super fabricas, sino con fabricas mas pequeñas de familias con las que llevan trabajando muchos años, y son muy sostenibles. No hay nadie sufriendo o esclavizado detras de la fabricacion de esta ropa. Sino que son familias felices con las que trabajan juntos. Y es algo bonito.
      Lo malo es que hay mucha gente que por ver la etiqueta Made in India ya automáticamente tienden a pensar que un niño esclavizado mal pagado hizo esta prenda. Y en este caso no es asi. Hay que investigar un poco.
      Aca podeis ver su web y el quienes somos xa informaros un poco mas. A mi me encanta lo que representan! Aparte que los diseños son hermosos y los tejidos tambien!
      http://www.mundoanoushka.com
      Un abrazo!

  10. Hola! No te conocía, pero me ha encantado todo lo que decías. No he leído más de tu blog, por lo que no puedo saber si has mencionado alguna vez el DIY; es una buena forma de llevar algo único! Yo todavía no he dado el paso a la moda sostenible, pero siempre miro las etiquetas y me pregunto cuánto esfuerzo hay detrás de cada prenda. Cada vez más, veo y leo cosas escandalosas acerca de la industria textil en el sudeste asiático. Antes te mencionaba el DIY, verás yo tejo a ganchillo muchos accesorios, primero porque me relaja, después porque me entretiene y finalmente, porque a pesar del esfuerzo, dura mucho más tiempo que cualquier cosa comprada. Mi próximo paso es tejer mis propias prendas!

  11. Hola!
    Me ha encantado el post!Yo llevo un tiempo metida en esto y la verdad que el proceso ha sido muy similar al que cuentas. Ahora he vuelto a entrar en la obsesión, así que tu recomendación de tomárselo con diversión me viene de perlas! 😀

    Una de las iniciativas que más me ayudó a mí es las Tiendas Gratis. En Madrid existen bastantes en los centros sociales o asociaciones vecinales. son espacios en los que la gente lleva la ropa de la que quiere deshacerse y a cambio se pueden llevar lo que les guste. No siempre es necesario dejar para poder cogerte algo. En mi barrio tenemos una y, ahora mismo, más de la mitad de mi ropa viene de allí.

    Y otra iniciativa que igual conocéis es el Proyecto 333. Os dejo el enlace para que podáis curiosear 😉 http://proyecto333.org/

    Gracias por el post!Un saludo 😀

  12. Hola,
    Muy interesante, pero sin embargo, si es culpa en parte nuestra, una pequeña culpa. Y por otro lado el encargado al que le preguntes ya sabes que la ropa está hecha en Bangladesh. Una opción que ni mencionas es encontrarte ropa por la calle 🙂 al menos en Barcelona pasa muy a menudo!

    • Hola Lara,
      ¡Gracias por el comentario!
      Jeje, me gusta lo que dices de “la pequeña culpa”. Es cierto, aunque la experiencia me dice que si nos culpabilizamos tanto nos martirizamos, y entonces llevar une stilo de vida más sostenible pasa de ser un reto interesante y alentador a un martirio. Al menos, así me sentí yo hasta que no le di la vuelta a la situación.
      Sobre lo de la ropa en la calle: interesante opción, anotada.
      ¡Mil gracias por el comentario!
      sònia

  13. Muy interesante. Yo todavía estoy un poco pez. He empezado por reducir drásticamente el consumo y hacer limpieza de armarios. Me resulta complicado averiguar dónde encontrar moda ética en Valencia y las tiendas de segunda mano son mi asignatura pendiente. Por cierto, qué opinais de la etiqueta made in green de marcas como Mango? Es de fiar?

    • Hola Alba,
      ¡Michas gracias por el comentario! Me alegra que el post te vaya bien para empezar con el tema de consumir más sostenible, al menos en moda ;-).
      En Valencia no tengo fichadas tiendas de moda sostenible… pero podemos hacer un llamamiento desde aquí, a ver quién nos da alguna propuesta más allá de las de 2ª man que sí que sé que hay.
      Sobre las líneas green de grandes marcas. Aunque sabemos que hay mucho de greenwashing y de marketing detrás, a mí, cualquier paso hacia la sostenibilidad, me parece bien. soGOODsoCUTE.com es un blog muy abierto en el que se premia cualquier acción que nos acerque a una moda más sostenible 😉

      ¡Un abrazo!
      sònia

  14. http://www.ropalimpia.org/es/ La campaña Ropa Limpia es siempre un buen referente para si decidimos comprar en alguna de las grandes, sepamos lo que hacen o no hacen en términos de derechos laborales durante la cadena de suministro.

  15. Quería felicitarte por tu artículo. Está presentado con un lenguaje alegre, sencillo y directo. Creo que es una buena receta para acercar a más consumidor@s al mundo de la moda sostenible.

    Yo también escribo sobre moda sostenible, entre otros temas, y me ha encantado tu punto de vista. Voy a aprender mucho de ti 😉

    Te dejo un articulo mío: http://www.entornosocioambiental.com/moda-etica-precios-asequibles-parte-cambiando-el-sistema/

    Un abrazo y gracias por la labor que realizas.

  16. ¡Hola y enhorabuena por tu artículo!, me ha encantado, me gustaría solo añadir un detallito más, y es en cuanto al colorido. Parece una tontería, pero saber cuál es tu gama natural te ahorra tiempo y dinero. Además si tienes clara tu paleta de colores (unos 44 por media) y tu tonalidad, te hará descartar de entrada lo que claramente no te conviene y que una vez comprado por impulso o mal consejo, arrinconarás en el armario, quedándote además con la sensación de pequeño fracaso. Yo hace años que quiero aunar estos tres valores: colorismo y estilismo personalizado y sostenibilidad. Por ejemplo yo nunca me gastaría ni mucho ni poco dinero en un buen abrigo de invierno de color camel, pero tampoco me compraría en una tienda de reciclaje, mercadillo o en una marca con denominación de origen natural, una camisa beige o una camiseta caqui, pues me harían parecer enferma. Yo me dedico al mundo de la cromomusicoterapia, y os puedo decir que el color tiene mucho que decirnos por dentro y por fuera. En vez, si consigues un buen abrigo o chaqueta o traje pantalón en tus mejores colores neutros y sostenibles, luego puedes combinarlos con prendas más modestas con colorido de temporada, pero siempre dentro de tu abanico. Así te haces un buen fondo de armario y una selección de prendas inteligentemente escogidas por varios motivos. Yo a veces me puedo tirar con un jersey de lana de colores que me hicieron a los 18 años, dos meses seguidos sin quitármelo, ¡¡pero es que tengo 55 y aun me queda cojonudo y la lana es de primera!!. Mi madre era modista, desde pequeña yo me dibujaba los vestidos y ella me los hacía de retales que le sobraban de las clientas. Y siento mucho no haber aprendido lo suficiente a coser para hacer este proyecto yo misma. A menudo comentaba de mi espalda yo tenía la medida exacta de la legión, jajjaa, (era tipo nadadora), pero yo lucía siempre guapísima con sus vestidos, porque la ropa se adaptaba a mí y y no yo a la ropa. Con los años, las mujeres hemos pasado de ir bien vestidas a vestir los bolsillos de quienes la fabrican en masa, muchos de los cuales esclavizan a su personal. Reivindico la figura de la modista “coach”, no es un lujo, porque con poco te hacen mucho. Es como lo de llevar tu bolsa de tela cuando vas a comprar o comprar la bolsa de plástico cada vez. A veces, menos es más.

  17. Hacía tiempo que no encontraba a nadie que pensase tan parecido a como lo hago yo, gracias por alegrarme el día. Hace tres años que empecé a comprar productos hechos en españa (o Europa) siempre que exista la posibilidad de hacerlo. Por desgracia, fuera de la industria textil el tema está complicado. Y todavía no he encontrado camisas de hombre simples (no de diseño, ni a precios de diseño) que no estén hechas en el tercer mundo. Sólo me queda contibuir dejando algunas marcas que producen en España para darlas a conocer: Victoria (zapatillas), MercaJeans (pantalones, muy buena calidad/precio), Hoko-esports (textil deportivo), Ferry’s (ropa interior). Salud y república.

  18. Si, estoy de acuerdo contigo que cualquier paso e iniciativa hacia la sostenibilidad en la moda es importante y hay que apoyarla. Gracias por tu artículo ya que lo encuentro muy interesante y pone de relieve aspectos que son importantes a la hora de decidir que compramos, si queremos cambiar nuestros hábitos de consumo y exigir un nuevo modelo a las tiendas y marcas ya que respetar los derechos humanos es imprescindible (todo es importante aunque sea poco). Personalmente, ya había empezado reciclando mi ropa vieja y añadiendo algo que podía combinar pero todas las ideas que aportas son de gran ayuda y fáciles de seguir. Espero encontrar más tiendas de moda sostenible y de comercio justo y hacer estos cambios, sin agobios y sin obsesionarse que a veces, hace falta recordarlo.
    Besos y gracias por compartirlo

  19. Hola, me ha encantado tu post. Hace un par de años intenté comprar ropa de forma responsable. Tuve que dejarlo. Justamente es lo que has descrito: me obsesionaba mirando etiquetas, buscada sólo lo justo y ecológico y casi nunca conseguía lo que necesitaba… ir de compras era un sufrimiento. Al final opté por comprarme la ropa es fast fashion pero sólo lo imprescindible y aún ahora lo sigo haciendo. Me costaba encontrar ropa de deporte de comercio justo (sobretodo ropa de ciclista) o ropa para ir a entrevistas de trabajo. Quizá tu enfoque me haga retomarlo de nuevo desde un punto de diversión y sin altas espectativas, poco a poco… muy muy chulo el post 🙂 de verdad… invita a intentarlo sin duda 😉
    Un saludo

    p.d: te he descubierto a través de MANDACARÚ que ha publicado este enlace en su página de facebook, por si tenías curiosidad como una persona “no demasiado ética” aún en cuanto a moda, ha ido a parar aquí 😉

  20. Hola Sònia!
    me encanta que nos llamemos igual 😉
    genial post, siempre he tenido mis dudas sobre quién hace mi ropa, supongo que es más fácil mirar hacia otro lado para no ver las injusticias.
    Pero mira tu por donde, me has animado a dejarlo todo atrás, soy una gran fan del 2hand aunque últimamente lo he dejado por no tener tiempo, y me encantan los DIY así hoy me regalaré ropa para hacerme algo bonito 😀

    me ha sorprendido tu descripción de las prendas 100% ecológicas, tendré que hacerme con una de ellas ¡Seguro me vuelvo adicta!
    un saludito!

    pd. pienso seguirte en rss, hasta pronto!

  21. Hola!
    Muchísimas gracias por el post, soy una persona bastante preocupada por el consumo local y sostenible, me encanta la ropa de segunda mano, yo misma tengo un puesto en el Rastro de Madrid y en cuanto puedo me escapo a los montocillos para renovar armario 😀
    Aún así, desgraciadamente, ya solamente en ropa, acabo comprando cositas en tiendas que seguro no fabrican de manera sostenible…
    Te quería preguntar si conoces/ conocéis tiendas por Madrid en las que pueda encontrar cositas sin que suponga la ruina y también por favor si sabéis de alguna marca que tenga ropa básica (camiseta blanca, etc…) que esté hecha con cuidado hacia el planeta y hacia nosotros??
    Muchas gracias y enhorabuena por el post! Me gusta como has direccionado el camino 😀

  22. ¡Me ha encantado tu post! La verdad es que he pasado por todas las fases: mi abuela era modista y nos hacía casi todo. Además, en casa la costumbre en caso de comprar era invertir en ropa “buena” hecha aquí y con tejidos de calidad. De esas prendas que te las pones, pasan los años y siguen en perfecto estado.

    Después en mi adolescencia llegaron Zara y poco a poco las demás tiendas de Inditex. Y yo como loca, no miraba nada. La idea era tener más sin pensar en nada. Si que al de unos años me harté, porque en muchos casos es lavar la prenda y se queda hecha un trapo. O te ha entrado por los ojos tal tendencia, y al final de la temporada te das cuenta de que es el horror y que no pinta nada en tu armario.

    Ahora que he cumplido los 30, ya con un sueldo “normal”, y con un poco más de cabeza, prefiero la calidad a la cantidad. En Bilbao por ejemplo hay pequeñas marcas que diseñan y fabrican aquí, por ejemplo “I feel nut” y “Triana by C”. No son baratas, pero hago el esfuerzo, en vez de tener 3 tengo 1 y valoro muchísimo el mimo con el que han diseñado y producido.

    Tu post me va a ayudar a que mi armario sea más justo. ¡Saludos!

    • Hola Isa,

      Que alegría que el post te haya servido. Y mil gracias por las referencias a marcas made in Bilbao. Voy a investigar 😉

      Un abrazo,
      sònia

  23. Hola!! La verdad es qe hace tiempo qe este tema me preocupa, en mis compras ya he añadido prendas made in europa, pero en mi caso li complicado es vestir a mis dos hijos de manera sostenible ( digo complicado por el dinero) porq ropa sostenible organica es la leche de bonita y demás, pero impagable…… Como hago entonces?

  24. Hola, Sogoodsocute! Me alegra encontrar esta página, pues el asunto de la ropa de fabricación justa y sostenible es una de mis preocupaciones, y la sociedad en que vivimos no nos lo pone fácil.
    Encuentro alguna soluciones para mujeres jóvenes, pero mi edad es de 65 años, y no veo que se diseñe nada apropiado para gente mayor, o gente cuyo cuerpo no responda a los cánones dominantes de esbeltez y frescura propias de la juventud.
    Podrías orientarme en este sentido?

  25. Genial el post, muy cercano y divertido. Es muy cierto eso de no cargarnos todas las culpas del mundo, contribuir desde nuestro lugar pero sin agobiarnos 🙂

  26. Hola! estoy en nivel 2 de infección y apunto de enloquecer a mi familia y amigos, de manera que esto me ayudo a calmarme un poco. Gracias! … la manera de infectar a otros con las buenas ideas es con acciones como estas y no volviendolos locos con discursos sostenibles 🙂

  27. Me ha encantado el post, desde un año o así empecé un poco con los cosméticos orgánicos, tengo un ritmo de vida muy acelerado y que me muero por frenar un poco, y de ahí que esté indagando sobre el Slow, y tras una estresante mudanza con maletas, y más maletas de ropa, el slow fashion. Me gusta tu post, porque me parece que encaja con una evolución personal que no te provoque malestar o estrés, y desde ahora mismo me hago fan de la página. Voy a poner en práctica en serio el “análisis” de armario. Me he sorprendido aplicando unas camisetas y preguntándome porque no las doné con el resto de prendas que salieron para no volver….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *